Rib Eye: envuelto en tuétano

Ingredientes:

 

  • 2 cortes largos de Rib-Eye, de buen tamaño, aproximadamente de 4 pulgadas de grosor.
  • 12 medias cañas de tuétano del corto de preferencia
  • Sal ahumada
  • Pimienta negra recién molida
  • Ramitas de romero
  • Una barrita de mantequilla
  • Mayonesa1/4 de taza
  • Mostaza 2 cucharadas soperas
  • aceite de oliva virgen
  •  2 cabezas de ajo.
  • Alambre galvanizado
  • Pinzas de corte
  • Pinzas mecánicas

Encendemos nuestro carbón a que llegue al punto máximo de calor.

El Rib-eye, lo vamos a sazonar solamente con aceite de oliva, sal ahumada (mi favorita), pimienta recién molida, los sellamos perfectamente y los retiramos de la parrilla.

Los tuétanos también los sazonamos con aceite de oliva sal ahumada y pimienta. Los sellamos brevemente y los retiramos del fuego. Los colocamos alrededor de los Rib-Eye y los atamos.

Una vez que logramos tener nuestros atados, colocaremos sobre la parrilla y los vamos girando cada 5 a 8 minutos, hasta lograr la cocción deseada. Después los envolvemos en papel aluminio grueso, los colocamos en una charola y subimos la parrilla para hornearlos a fuego indirecto colocando unos 2 o 3 leños de encino sobre el carbón, le demos un horneado final por unos 40 a 50 minutos (aproximadamente a 110-130°C). Mientras tanto, preparamos una pasta con las 2 cabezas de ajo los cuales, separaremos los dientes, los pelaremos y freiremos a fuego lento cubriéndolos con aceite de oliva. Al final de la cocción le agregamos las ramitas de romero. Cuando estén listos, les agregamos un poco de sal, mantequilla, mayonesa y mostaza, los aplastamos a manera de que se mezclen bien y reservamos.

Checamos los atados, los sacamos y desatamos con las pinzas de corte.

Cortamos nuestras piezas de Rib-Eye y los colocamos en nuestro plato.

Extraemos el tuétano del hueso y los colocamos en recipiente. Mezclamos muy bien con la pasta que preparamos con el ajo y lo aplicamos sobre los cortes ya emplatados.

Prepararemos una ensalada a nuestro gusto, para acompañar nuestro corte.

 

Un guacamole, tortillitas y buen provecho